SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
En agosto de 1683, renuncia a su Canonjía; el Obispo no acepta, pero ante la insistencia y argumentos del solicitante,
accede. La Salle puede dedicarse a dirigir las Escuelas Cristianas y su comunidad de Maestros, sobre todo ahora que
ya no cuenta con Adrián Nyel quien había regresado a su ciudad de origen, Ruan, para continuar con su trabajo.
En 1684 la miseria invade la región de la Champagna (Francia) y San Juan Bautista de La Salle reparte sus bienes y
toda su fortuna entre los más necesitados, quedándose únicamente con una renta de 200 libras por consejo de su director
espiritual. Atónitos, los maestros empiezan a llamarlo Padre. Unos lo abandonan, otros se unen a su nuevo grupo
de maestros cristianos.
El 6 de junio de 1694, doce maestros, junto a La Salle, hacen su consagración religiosa, y nace oficialmente la
Congregación que se llamará en adelante “Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas”.
Además de los votos, adoptan el hábito que los distinguirá como religiosos educadores. De allí en adelante
fundan escuelas cristianas por toda Francia y una en Roma, siempre con el mismo Espíritu de FE y CELO. Logran
vencer las dificultades que se les presentan porque son conscientes de que esta obra es fruto de la voluntad de Dios.

El 7 de abril, viernes santo de 1719, en Ruan, Juan Bautista de La Salle de 68 años de edad, después de expresar
sus últimos consejos a sus Hermanos: “Permanezcan unidos”, entrega su alma a Dios diciendo:
“Adoro en todo la voluntad de Dios para conmigo”.
Posteriormente la Iglesia reconoció la santidad de su vida y la riqueza de su enseñanza. Fue beatificado el 19 de
febrero de 1888, canonizado en 1900 y, el 15 de mayo de 1950, nombrado por el Papa Pío XII “Patrono
universal de los Educadores Cristianos”.