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I. HISTORIA
Nuestro país en esta tercera etapa se caracteriza por acelerados cambios ideológicos, sociales, políticos y económicos.
En este contexto, un sector importante de la Iglesia latinoamericana se vuelve hacia los pobres en los que descubre
el rostro de Jesús. Algunas congregaciones dejan sus colegios para insertarse en ambientes populares. Es un tiempo
duro para la Congregación por la disminución de sus miembros originada por las dificultades para adaptarse a las
nuevas realidades, las tensiones entre maneras de ver el mundo y la vida religiosa, y el despertar del compromiso
de los laicos en toda la Iglesia. En estos tiempos, la Providencia de Dios lleva a los Hermanos a dar respuestas de
fe haciendo nuevas fundaciones como: La Escuela Normal de Tingua en Ancash (1970), apoyo pastoral a la Diócesis de
Chulucanas en Piura (1970), el Colegio Nacional San Juan Bautista de La Salle en Arequipa (1977), la Casa de la
Juventud en Arequipa (1984), el Colegio Fe y Alegría Nº 43 – La Salle, en Ventanilla - Callao (1991), la Misión
de Requena (1998) y el Instituto Superior Pedagógico Loreto en Iquitos (2001), ONG Tarpusunchis (2004).
Desde la década del ochenta la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas se abre al ideal de comunión planteado por el Concilio e inicia un trabajo más coordinado y comprometido con los seglares con quienes comparte la tarea educativa. En este proceso, el Espíritu de Fe y Celo, que Juan Bautista legó a sus Hermanos, se comparte con aquellos que libremente quieren participar desde el corazón de la congregación con su estilo de enseñanza y de vida. Así, se inicia el gran movimiento de la Familia Lasallista con todos aquellos que comparten la espiritualidad, el carisma y la misión educativa lasallista.
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