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Somos La Salle

La obra lasallista en el Perú y el mundo

La Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, fundada hace más de 300 años por San Juan Bautista de La Salle en Reims (Francia), nace con la misión de ofrecer una educación de calidad, democrática y basada en valores humanos y cristianos.

El carisma de De La Salle se diseminó en pocos años por toda Francia y luego por el mundo entero. Hoy, la gran familia de La Salle formada por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y 8400 colaboradores laicos, trabajan en alrededor de 1000 centros educativos en 80 países. Un millón de de alumnos, niños, jóvenes y aun adultos, reciben la mejor educación posible en las aulas de La Salle.

El carisma lasallista

El carisma lasallista, vivo y renovado, ha dado sus frutos también en el nacimiento de otras congregaciones y grupos de hombres y mujeres consagrados: El Instituto Secular de la Unión de Catequistas (presentes en Italia, Perú y Eritrea). Las Hermanas Guadalupanas de La Salle (presentes en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Filipinas, Italia, Madagascar, México, Perú y Estados Unidos). Las Hermanas Lasallanas (presentes en Australia, Filipinas, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam). La Fraternidad Signum Fidei (laicos consagrados presentes en 35 países).


Además, forman parte de la Familia Lasallista y comparten su carisma también el movimiento de Jóvenes Lasalianos, la Unión Mundial de Exalumnos (UMAEL) y la Asociación Internacional de las Universidades Lasalianas (IALU/AIUL).

En el Perú, nuestro colegio fue fundado por los Hermanos de las Escuelas Cristianas hace ya 94 años. La comunidad del Colegio La Salle de Lima está integrada por Hermanos y docentes que, al estilo de La Salle, trabajamos «juntos y por asociación» para el bien de la Misión: la educación humana y cristiana de niños y jóvenes.

El año pasado celebramos el Jubileo por los 300 años de la Pascua de San Juan Bautista de La Salle, el carisma lasallista sigue guiando nuestras acciones para lograr el objetivo supremo: buscar la salvación de las almas de nuestros alumnos a través de una educación de calidad, bajo los signos de fe, fraternidad y servicio.