Los jóvenes y niños, junto a sus familiares acudieron con entusiasmo, fe y recogimiento al igual que sus padrinos, quienes se comprometieron a estar cerca de sus ahijados para guiarlos siempre en el camino de Dios. Así mismo, agradecemos a todos los animadores que durante este tiempo de pandemia ayudaron en su preparación desde la virtualidad.

Felicitamos a todos ellos y los animamos a ser testigos del Evangelio para que sigan este compromiso de vida con el corazón y así dejen huella en el corazón de todos aquellos con los cuales comparten su vida.