COMUNICADO n° 20
20 de mayo de 2020

Señores padres de familia:

Después de un saludo cordial, me dirijo a ustedes ante la situación que se viene presentando en algunas secciones y grados. Me refiero a la figura de “suspensión” del servicio educativo. Al respecto debo hacer las siguientes precisiones.

En las instituciones de educación básica regular la situación de los alumnos es “matriculados” o, cuando dejan de asistir al colegio (por diferentes motivos), y su situación cambia a “retirados”. Pero esta situación tiene algunas condiciones legales como presentar la “Constancia de vacante” del colegio de destino, para asegurar la continuidad de la educación del menor. Lo que no existe es la situación de “suspendidos” que algunos están solicitando.

Comprendemos los problemas que nos han expuesto y las razones que mencionan y el colegio tiene la mejor voluntad de ayudarlos, pero no puede asegurar la reserva de matrícula para tantos, ahora bien, si la autoridad pública entrega de manera formal una orden en sentido contrario con gusto la aceptaremos, pero a la fecha, la normativa vigente no la contempla. También debemos informarles que hemos hecho consultas a la UGEL y al propio MINEDU y no hay claridad al respecto.

Sabemos que en Inicial “ningún niño repite”, pero también sabemos que, si “todos pasan”, no es lo mismo un estudiante que asistió, participó, fue evaluado, que otro que no lo hizo. El que va a sufrir más adelante es el propio estudiante. Por otro lado, desconocemos cómo será el próximo año. Es más, acaba de declarar el Presidente que mientras no haya vacuna, no habrá asistencia ni al colegio ni a las universidades.

Otro asunto que nos preocupa es el SIAGIE. Este sistema nacional de información, al ser una plataforma tan grande, no considera la casuística y pudiese ser que a fin de año un niño matriculado que no asiste desde abril o mayo y no tiene ninguna evidencia de haber participado en el proceso educativo cuál sería su situación en el sistema.

Por lo tanto, lo que nos queda claro, por el momento, es que un niño que “abandona” el colegio está dejando su lugar y este puede ser ocupado por otro que lo necesite, con lo cual no podríamos garantizar su permanencia futura.

LA DIRECCiÓN